Me pregunto por qué las mujeres nos hacemos problema por haber compartido sexo con alguien y que luego no nos vuelva a llamar?. La pasamos bien? Si? Entonces a otra cosa mariposa, un momento grato es un tesoro para guardar en nuestra mente, si se repite mejor pero si no, también debería estar bien. No hay una verdad absoluta y única sobre las relaciones amorosas, por eso creo que honrar los acuerdos mutuos entre dos personas que deciden compartir sexo es un síntoma de salud emocional.

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El tema es cuando los objetivos para compartir sexo son diametralmente opuestos, por ahí para uno de los dos es sólo el momento y para la otra parte es el barco de la felicidad. La ansiedad mata el deseo, hay que tratar de relajar y no dejar siempre el timón en mano de los hombres, jaja! El día después del sexo, qué mujer no estuvo pendiente de si el compañero sexual manda o no manda un mensaje? Por qué, mujeronas! Liberémonos de sentirnos felices en función de la mirada masculina, pongamos en valor nuestra pasión y sepamos que del otro lado también hay un ser humano que posiblemente tenga inconvenientes para encontrar una pareja. Pensemos diferente: seamos más desfachatadas y sonriamos para nuestros adentros y digámonos: la pasé genial, ojalá se repita! Metas cortas producen mejores resultados con los hombres. Eso lo tengo marcado a fuego aunque no siempre logro llevarlo a la práctica. jaja!

En verdad creo que soy una mujer en evolución, mi memoria tiene fragmentos de historias de amor, de historias de pasión, de historias que fueron sólo eso: una historia. Cuando me divorcié, después de más de una década de matrimonio, no tenía la menor idea cómo era ésto de congeniar con el sexo opuesto. Menos mal que seducir es como nadar, una vez en el medio la cosa sale naturalmente o no tanto pero podemos disimularlo bastante bien!.En este tiempo de vuelta a las canchas de la vida, percibo que cada intento es un aprendizaje, siempre logro dar un pasito más hacia lo que quiero y lo que necesito para estar bien de a dos. En otras palabras, me descubro en esta madurez tan controvertida.

Es cierto, a veces hay tragos amargos, como todo en la vida: momentos que suman y momentos que restan, no por eso hay que arrepentirse de vivirlos. Además aunque al inicio de una relación nos aturdamos con las maravillas de la pasión desenfrenada, las cosas siempre decantan. Tarde o temprano, el tamiz de las cosas que nos llenan de algarabía, tamiza las cosas que nos gustan y las cosas que no nos gustan del otro. Es ahí donde pareciera que las pusiéramos en una balanza y evaluáramos si ganan las fuerzas del bien o las fuerzas del mal. Es que sentirnos elegidas/os es un hechizo que pareciera detener el tiempo poniendo un velo de negación a aquellas cosas que no se ensamblan, que no cuajan con aquello que buscamos o con aquello otro que nos resulta fundamental para sentir elegir al otro una y otra vez.

Un amigo que me quiere bien hoy me dijo, palabras textuales: por qué no te dejás de complicarla, buscás alguien para tener sexo y divertirte. Me agarro la barbilla con la mano y por un segundo me lo cuestiono. Los hombres son más simples en su manera de procesar el sexo, aprendamos de ellos, carajo!. Me cuestiono por qué en pleno Siglo XXI con una generación de jóvenes que ya no se enamoran de un género sino de una persona, las que pasamos los 40 seguimos preocupadas por nuestro currículum sexual.

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Quién determina cuántos amantes en la vida de alguien es mucho o es poco? Quién en la madurez no ha tenido unas cuantas noches de sexo? Entonces por qué bastantes varones maduros se empeñan en hurguetear en el pasado de la mujer que intentan conquistar? Me parece tan grosero!! Es como si nosotras, mujeres maduras, le preguntáramos a un hombre las veces que no funcionó. Ah me olvidaba, siempre dicen que nunca les pasó antes. jajaja!

Quizás me equivoque pero aún a las liberadas, creo que nos cuesta admitir que cuando decidimos ir a la cama es por simple y llanamente deseo. Nos encanta contarnos el cuentito de que el otro es especial y que con nuestro hechizo de seducción lo vamos a atrapar en nuestras redes para una relación. Seamos sinceras, en esa instancia no sabemos para qué dará la interacción con el otro. A quién no le pasó alguna vez que después del sexo, al contemplar a nuestro/a compañero/a sexual nos preguntamos: qué hago acá? socorro! Todo venía lindo hasta el momento del sexo, donde sucedió la hecatombe y hubiéramos querido salir corriendo a medio vestir, jaja!

En fin, como decían en un diálogo muy gracioso de la película El amor menos pensado, las parejas se suelen separar por falta de sexo no por exceso. Entonces? Por qué hay hombres que se preocupan por la santa castidad de la mujer que les gusta? Miren muchachos, lamento informarles que la práctica hace al maestro, la magia de la química sólo mejora con el piel contra piel. No es necesario saber el currículum sexual de alguien para disfrutar de compartir sexo con ella. Entonces hombre puritanos, déjense de joder de andar escarbando en el pasado sexual de la mujer que les gusta y siéntanse afortunados de encontrar una mujer que los desee y sanseacabó!.

Después de todo, pasamos los 40 y ninguno es como era en aquella juventud de entonces. Uno, dos, tres! chisttt!! No preguntar, disfrutar y consensuar! En ese orden.

Mecha

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