Qué pasaría si un día vamos al supermercado y nos topamos con una góndola que ofrezca huevos de la felicidad? Correríamos tomar un par de docenas para incorporarlos en nuestra dieta diaria o los veríamos con desconfianza pensando cómo alguien pudo llevar la felicidad a algo tan simple como un alimento que se puede ingerir? Pienso que lo primero que se me vendría a la cabeza es quién pudo poner un huevo de la felicidad y cómo se consiguen? Acaso habría un criadero de seres que ponen huevos de la felicidad?.

huevos

Acaso existe alguna forma de sembrar felicidad en nuestra vida y cosechar para guardarla en huevos que podríamos consumir cuando estemos en estados de desasosiego?. Que resulta muy alocada mi idea? En serio les parece? A mí me parece que la felicidad es también una construcción y nuestra mente es como un árbol en un jardín: para que florezca hay que regarlo de buenas miradas sobre las cosas que nos suceden a diario.

Quizás piensen que tienen una vida de penurias, todo puede ser pero en ningún momento del día experimentan placer ni siquiera unas milésimas de segundos? Aunque más no sea por el sólo hecho de estar vivos? Nuestra mente es como una habitación que debemos limpiar frecuentemente proponiéndonos quitar de ella los pensamientos negativos. Si logramos abrazar nuestros logros, nuestras metas alcanzadas, nuestras esperanzas de que lo mejor está por venir; entonces, sólo entonces, vamos a entender que la felicidad es simple.

Si pudiera encontrar seres que pongan huevos de la felicidad, les preguntaría si podemos concentrar en cada huevo una emoción diferente, para así guardar: huevos de alegría, huevos de olvido selectivo, huevos de euforia, huevos de optimismo, huevos de bienestar y por último huevos de picardía. Atesoraría esos huevos para el momento oportuno, justo cuando la desdicha tocara mi puerta.

Me agacho en cuclillas en la ribera de un río plateado de esperanzas anidadas, suspiro con una sonrisa colgando de mi rostro y tiro piedritas al agua pensando que en la vida las cosas pasan por algún motivo. Siempre me he repetido como un mantra la frase: las cosas llegan a nuestra vida, justo, justo cuando estamos preparados para recibirlas. El quid de la cuestión es cómo darnos cuenta si estamos preparados para toparnos con esas cosas que añoramos: una pareja, un hijo, una salida con amigos/as o cualquier otra cosa.

Dejo a un lado lo material porque hace mucho tiempo comprendí, que la felicidad empieza por mi interior: si yo me acepto con errores y todo, entonces mi mirada será una mirada brillante. Pero yo aspiro a más que eso, aspiro a que mi mirada no pierda la picardía de escribir una historia disparatada como ésta que estoy escribiendo justo, justo ahora. jajaja! Sólo por diversión! Nunca es tarde para divertirse si se lo intenta.

Alguien me preguntó si el optimismo que muestro lo siento o lo finjo. Muy buena pregunta! Lo siento desde de lo más profundo de mi ser por la sencilla razón que me siento hacedora de mi destino. Aún hoy que puedo elegir a alguien que me acaricia el alma. La vida es como la lámpara de Aladino, si deseás algo seguramente tendrás en tu caja de herramientas emocionales la capacidad para convertir ese deseo en realidad.

Claro que las relaciones amorosas son un tipo de relación colaborativo porque no sólo depende de nosotros. En ese caso, al menos para mí lo importante es dejar el corazón en la cancha porque siempre que hayamos dado lo mejor de nosotras/os no lloraremos tanto en el futuro por lo que pudo ser y no fue. Sabremos que dimos todo lo que pudimos y si esa relación no nos resulta, al menos tendremos la paz interior de haberlo intentado.

Las batallas más extenuantes conmigo misma han sido las que embestí en el marco de la guerra contra mis temores. Alguna vez escribí: Temores de no ser yo, miedos de ser libre y el peligro juega a la incógnita. Alguien me dijo hace muchos años: los miedos no son muchos, el miedo es uno solo y de allí surgen los diferentes temores. Entonces comprendí que el corazón del dragón era el miedo a no ser yo porque sabía que para lograr ser feliz, era necesario que me deshiciera de creencias internas que no me sumaban nada positivo.

Aún conservo algunos temores pero han mutado a una versión menos tremenda que en aquella juventud adónde todo estaba por suceder. Hay tantas frases hechas positivas para intentar mutar lo negativo en positivo que parecieran escritas para ser repetidas y no sentidas. Yo hablo de algo más profundo que una mera repetición, yo hablo de extirpar los absolutos de nuestra vida.

Loving couple walking and having fun in Budapest, Hungary

Desde mi vuelta al ruedo, he escrito bastante sobre cuál es el problema de no saber lo que una/o quiere? Ah que no te hagan perder el tiempo? Qué amargado! ja! Pasar un rato agradable con una posible pareja nunca debería ser tiempo mal invertido o pensado como una pérdida de tiempo. Conocer a alguien no me parece una pérdida sino una aventura.

De lo único que estuve segura desde el inicio, es de que cuando encontrara un hombre que al caer en sus brazos me sintiera segura y cuidada, pararía el motor de búsqueda instantáneamente. Siempre pensé que cuando encontrara a ese hombre especial que disipara mi deseo de huir ante relatos de ausencias, sería momento de quedarme en esa estación para vivir lo que podría ser una historia de amor. Ahora ya no estoy segura, lo se, lo siento, lo vivo y no puedo menos que sonreír al recordarlo.

Dejar la mente en blanco y dejarse fluir, ser sin presiones ni aventones que sacudan nuestro espíritu. Sólo ser y compartir para recordar a cada instante que la felicidad es simple!.

Mecha

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