De tanto en tanto, la vida me regala un día pensando en un hombre que me entusiasma conocer y al pensarlo sonrío inevitablemente. Disfruto evocando esos besos que nos robamos en una noche que me entibió el alma y sueño con el siguiente encuentro. Suspiro y me pregunto a cuántas/os se les cruzará el pensamiento: después si no resulta, te quiero ver! Y saben qué? Qué importa!!! Porque como decía el Dalai Lama: “Solo existen dos días en el año en que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro mañana. Por lo tanto, hoy es el día ideal para amar, creer, hacer y principalmente… Vivir.

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Siento desde lo más profundo de mi ser que la vida es ésta que hoy transito, la vida es ésta que elijo llena de intensidades y si en la próxima cita no me da ganas de conquistarlo, al menos sabré que estoy viva!! Que aún a esta edad, soñar con una conquista se me pegue como la mugre es fantástico!! Me hace sentir liviana, feliz, suspirando un destino deseado! Y eso ya en sí mismo, me reconforta el alma.

Cuando comprendí que soy el resultado de mis elecciones de ayer, entendí que sólo puedo elegir a ese otro que me hace más feliz: HOY. Y si todo se confabula para que nos disfrutemos el uno al otro sin esfuerzo, entonces seguro que el destino mañana me regalará otro día pensando en él: evocando la caricia que me hizo entrecerrar los ojos, la conversación que se convirtió en murmullo al mirarlo a los ojos, la sensación de estar en un lugar sin el tiempo correcto porque allí el tiempo corre veloz.

Cómo recorrer el silencio de los días que no recorrimos juntos? Cómo saber esperar que ese deseo se despierte? Cómo confiar en que será lo que tiene que ser? Jaja! Doy vueltas en círculos a esta idea de amor efímero que recorre las apps de citas y recuerdo esa frase trillada de hombres que me crucé: “hasta ahora sólo encontré buen sexo”. Aleluya!!! jajaja! Quiere decir que el objetivo de las apps de dar la oportunidad a dos personas de conocerse y que se gusten cuando nunca se hubieran conocido de otra manera está cumplido! Gente, el resto corre por cuenta nuestra…Ya deberíamos habernos dado cuenta, no?.

Lo que sí es cierto es que la taza de respuestas es baja y creo que tiene que ver con una educación digital exigua de los pasados de 40. Suelen decirme: Ah, qué bueno con vos se puede conversar porque contestás rápido y se puede hacer un ida y vuelta! A lo que yo contesto usualmente: eso es porque sólo contesto cuando puedo chatear, si no voy a poder no contesto. Será que chateo desde hace 20 años que ya aprendí… si, desde hace dos década jaja! Por temas de trabajo, para practicar mi inglés, la cuestión es que logré acoplarme a este nuevo canal de comunicación con baja retroalimentación que es el chat y siempre disfruto de una buena charla.

disfrutar

Hace 18 años conocí a través de un mensajero instantáneo llamado ICQ a un Uruguayo que vivía en Brisbane, Australia. En esa aplicación una podía buscar gente de todo el mundo, filtrando por edad, ocupación, país, género y otras características más. Fue así como con el objetivo de practicar mi Inglés busqué hombres de mi franja de edad que estuvieran en un país donde se hablara ese idioma. Siempre había soñado con conocer Australia así que ese fue uno de mis lugares favoritos para intercambiar chats.

Con FM chateamos muchas veces y durante meses, incluso hicimos algunas llamadas a través de una aplicación llamada Netmeeting, ahí tenías que quedar en un horario y día específico para poder encontrarte como cualquier otra cita, jajaja! Ahora que lo pienso, fui una adelantada de esta época de citas online. La cuestión es que FM me terminó invitando a visitarlo,  e incluso me envió una carta para que me resultara más fácil ingresar a Australia. Amo la aventura, así que me decidí y compré un boleto en el vuelo transpolar. Recuerdo que pensaba antes de partir: qué es lo peor que me puede pasar? que no me guste? Bueno, me voy a un B&B y listo!! No es tan dramático!.

Llegué después de 24 hs. de vuelo, nos vimos y no se prendió la chispa pero ya estábamos en el baile… Lo intentamos pero no se nos despertó la química así que fuimos como un matrimonio sin sexo durante 4 semanas. Ambos cumplimos nuestra parte del trato, siendo él un excelente anfitrión, manejamos mi estadía con mucha madurez. Paseamos y salimos mucho, me compartió sus amigos y transitamos esos días, de a un día a la vez.

Recuerdo una conversación a la vuelta con una amiga entre risas: dí la vuelta al mundo buscando el amor de mi vida para encontrar más de lo mismo, pero quién me quita lo bailado? jaja! Ese viaje me enseñó que la felicidad está en disfrutar al máximo el hoy y que los vínculos se construyen de a dos, respetando los acuerdo mutuos.

Sin embargo algunos confunden disfrutar el hoy con tener una relación sin compromiso, confunden tener sexo con tener relaciones y sencillamente esperan que el otro de algo que ellos mismos no están dispuestos a dar: autenticidad. Jaja!

Cri Cri, sonriamos al destino y volvamos a intentar ganar el desafío de no desvanecer en el primer chat o en el segundo, jajaja!

Mecha

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