Un tindereano halagó mis pozos de la risa, es que parece que no somos tantas las que tenemos esa marca física que nos recuerda que la vida es más feliz si sonreímos a diario. Cuando una ejercita tanto la risa, ésta se convierte en contagiosa y hasta adquirimos la destreza de llorar de la risa! Después de pasar los 30, me propuse vivir una vida donde todos los días regalara por lo menos una sonrisa a alguien. Y saben qué, cuando una regala sonrisas también recibe sonrisas. Por eso estoy convencida que en la vida hay cosas que son una cuestión de actitud!

sonrisa_pocitos

No obstante eso, hay días que gritaría en el mundo de citas online: todos al diván! jajaja! Lo diría con todo mi desparpajo cuando las conversaciones echan al ruedo más mis dados de escuchadora que el de seductora. Richard Bach decía “Uno enseña lo que más necesita aprender” y por ahí va lo mío. Este espacio es como mi diván de psicoanalista, es donde reflexiono las cosas que me pasan en el plano de la búsqueda de un par para mi vida en la madurez. También es mi espacio de protesta para declarar mi resistencia a ser conquistada por medio del conocimiento de frustaciones, pérdidas y abandonos!

Percibo la soledad inherente a esos relatos truculentos y hasta puedo sentir compasión por esos hombres que precisan soltar esas historias sufridas a la primera mujer que se cruzan, pero debo decirles que es un camino equivocado para la felicidad. Es como si esos hombres hubieran pasado por el cruce de dos caminos y los carteles hubieran sido intercambiados entonces están transitando el camino que pensaron que no harían. El camino de la muerte del deseo!

La realidad es que no me escandalizan las cosas tremendas que me han contado por chat, pero me resulta paradójico que las cuenten en un sitio de levante y/o sin conocer físicamente a la otra persona. Detengámosnos un momento en eso y reflexionemos sobre las emociones que nos gustaría despertar en el otro. Intuyo que la cuestión es algo así como la batalla de la luz contra la oscuridad de la serie Once Upon a Time. Como si fuéramos personajes de cuento que vamos por la vida luchando contra la oscuridad interna y externa, para ganarle encontrando una luz que encandile nuestro camino hacia la felicidad.

Como-tener-una-cita-divertida-y-graciosa

Todos podemos conquistar la luz de un buen corazón si nos lo proponemos. Todos podemos hallar la varita mágica de la pasión. Todos podemos despertar los deseos irrefrenables de ser acariciados. Sólo hay que soltar el miedo a vivir una vida plena de emociones y confiar en que nuestro espíritu, siempre nos lleva adonde tenemos que seguir aprendiendo. Y si sentimos que estamos viviendo en círculos, donde una y otra vez repetimos la misma historia, quizás sería un buen momento para preguntarse qué es lo que no estamos aprendiendo.

Somos espejos de nosotros mismos, no refractamos la luz sino que reflejamos hacia fuera lo que sentimos por dentro. Quizás sería un buen ejercicio mirarse frente a un espejo mágico donde una/o pueda ver lo que es invisible los ojos y constatar si eso que ves, te despertaría deseos de conquistarte.

Si no es así, siempre estás a tiempo de quitarte los harapos que te hacen ver mal como aquella fábula de El traje del Emperador donde un sastre astuto le hace creer al rey que le había hecho un maravilloso traje invisible. El rey se paseaba desnudo por la comarca, haciendo gala de un hermoso traje que en realidad no existía y nadie se atrevía a decirle la verdad. Con esto quiero decir que quizás, en lugar de poner tanto foco en lo que creemos que precisamos encontrar, sería válido tener un ataque de sincericidio con una/o mismo y revisar lo que tenemos para dar.

Hacerse la sincera pregunta de hasta dónde estamos dispuestos a compartir esperando algo del mismo porte a cambio? Es tan fácil pedir que nos den lo que no estamos dispuestos a dar! Cuando me relatan pérdidas y abandonos antes o durante la primera cita siento como si yo fuera alguien que tiene que pasar una prueba de sinceridad extrema. Si soporto conocer sus miserias, entonces soy digna de su generosidad. No es justo para alguien que recién te conoce y desde ya les digo que la seducción no funciona así.

Vuelvo a la idea de que, en algún momento, un elfo travieso les cambió el cartel de señalización del camino hacia las buenas cosas de la vida! Si querés despertar mi pasión, mi lado lúdico, mi diversión, mi emoción, mi hambre de travesuras invitame a jugar no a llorar!! Regalame tus logros no tus fracasos, compartime tus momentos más felices no los tristes, soñame un futuro lleno de proyectos no de intentos fallidos.

Tomemos el desafío de despertar la picardía de lo lúdico en la seducción, ese esfuerzo por conquistar los terrenos inexplorados del otro con el único propósito de tener un rato de diversión.

Y recuerden, todos podemos conquistar!!!

Tindera

Ver entrada anterior:
Rompecabezas viviente

Ver Entrada siguiente:
Todos podemos conquistar