La idea de la existencia de un amor incompleto luego de los 40, suena a algo inconcluso, a un amor sin final o a un amor que le falta algo para ser verdaderamente amor. Un tindereano me dijo algo que me impactó profundamente por el arquetipo estéril que me trajo: es que ahora uno puede sólo tener un amor incompleto (refiriéndose a los amores de los sobrevivientes del amor con hijos). amor

Me impactó porque siempre me ha derretido el alma esa idea de fin de una carencia para ser feliz, esa esperanza que otro complete nuestros vacíos, caliente nuestra soledades y nos hamaque en la idea de que nos llena o de otra manera nos faltaría algo. Es como si fuéramos seres incompletos y por eso podemos sólo tener amores así sin terminar, como si nuestra forma de amar estuviera en obra de reconstrucción.

El tindereano se refería a que en esta etapa las diferentes facetas de nuestra vida pueden no comunicarse o conocerse entre sí, es como si mantuviéramos compartimentos estancos para no mezclar cuestiones. La faceta de madre guardada en la cajita de la maternidad, la faceta de trabajadora guardada en la cajita del trabajo, la faceta de amiga guardada en la cajita de lo social y así con todas nuestra facetas. Ahora yo me pregunto qué tiene de malo sólo querer compartir con un hombre la faceta de mujer? Por qué, ese hombre precisaría compartir conmigo mis otras facetas? Acaso no le alcanzaría mi faceta de amante, amiga y cálida compañía?

Alguien dijo tiempo al tiempo, como queriendo expresar que a veces lo más sano es dejar decantar las situaciones, no apresurarse y confiar en la vida, en nuestra intuición. Si nos escuchamos sabremos cuándo es el momento correcto para integrar una pareja a nuestra vida familiar, no hay que dejarse presionar porque la felicidad en pareja no debería estar sujeta a que el otro comparta con nosotros su vida familiar. Son dos planos diferentes de nuestra realidad.

Esa idea tan tradicional, la fantasía del todo junto (como le digo yo) es casi una utopía. Sin lugar a dudas, hay mejores maneras de ser felices y de una manera repleta de actos espontáneos y alegres que nos abrigan el alma. Esa fantasía es una idea inmadura sobre el camino a la felicidad o si se quiere una idea facilista… voy a explicarlo con un ejemplo.
Mis búsquedas vitales siempre han sido intensas, suelo convencerme de que si algo aparece en mi vida es por algo y que debo seguir mis sueños, así que me pregunto mucho y encuentro respuestas que cambian con el tiempo. Fue así como empecé a estudiar siete carreras: Bellas Artes, Bioquímica, Comunicación Social, Economía, Administración, Diseño de Indumentaria y Sistemas de Información. Consideré estudiar Filosofía pero aún no lo he hecho, jajaja! Si, agotador pero no más agotador que encontrar un par en mi vuelta al ruedo!

En algún momento el tema de mi indecisión con mi profesión y que la única pasión que se había mantenido siempre en mi vida es escribir, fue tema de terapia. Mi psicóloga de entonces, me preguntó por qué tiene la fantasía de todo junto: estudio, trabajo, vida social, pareja. Se refería a que en mi cabeza era como si inconscientemente yo dejaba cada carrera porque por ejemplo no iba a trabajar en lo inmediato de aquello que estudiaba y mi vida social no tenía conexión con mi trabajo. A veces no había tubos comunicantes entre las facetas de mi vida, como ahora jajaja! Y saben qué, aún así he tenido muchos momentos felices en mi vida!

Se me vinieron a la cabeza todas estas cosas y me gustaría declarar que el amor que yo tengo para dar no es incompleto sino repleto de cosas para sentirse bien de a dos. El resto de la vida de cada uno, ya lo tenemos hoy no veo la necesidad de cambiarlo a menos que en verdad nos enamoremos, en cuyo caso se dialoga y se encuentra la mejor manera para que la felicidad funcione de ida y vuelta. No les parece?

Me resulta difícil de comprender esa necesidad de vivir en el futuro, a los vínculos hay que darles tiempo para florecer. Y aquellos vínculos que sabemos o intuimos que no podrían florecer hay que cortarlos de cuajo!! Carajo!! Jaja! Hace unos días chateé con un tipo que parecía agradable, resulta que quería hablar por teléfono y yo sólo chateo cuando estoy en casa con mis hijos. Chateamos dos días, el primero cuando le dije esto me dijo entonces mañana avisame y te llamo. Nunca me preguntó si yo tenía ganas…pero bue.. a bastantes de la Generación X les enchincha chatear jajaja!

Resulta que al otro día tuve un día ajetreado y sinceramente terminé el día sin ganas de ponerme en seductora con nadie, así que me volví a mi casa sin decirle nada. Me chateó y se emboló porque no le había avisado. Quéééé?? Lo pensé un ratito y luego lo bloqueé de todos lados porque la verdad es que me vi dando explicaciones a un desconocido y nunca se le ocurrió que quizás yo había tenido un día complicado por eso simplemente no tenía ganas. La actitud de molestarse por no haber podido satisfacer sus ganas de hablar conmigo, denota poca capacidad empática e intolerancia, ninguna me resulta seductora. amormaduro

Qué quieren que les diga, para mí la cuestión del amor después de los 40 es más simple: hay que hacer lo que una sienta en el momento que lo sienta sino, no sirve porque a la larga no nos hace feliz y si estamos bien, tranquilos/as, sin sobresaltos por qué nos someteríamos a reclamos ridículos de desconocidos/as?

Al próximo hombre que me arranque un suspiro por ahí le susurre en mis pensamientos: te amaré repleta no incompleta, jajaja! Porque si se lo digo verbalmente va a salir corriendo sin entender nada, como aquel tindereano que se fue del café pensando que las mujeres somos todas unas perras locas. jajaja!

Tindera

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