Algo que he leído varias veces, son hombres que han intentado varias convivencias luego de su divorcio y por diversos motivos naufragaron. Con ese tema estoy como el título, para los que no saben jugar a La Generala con los dados, en ese juego llega un punto donde si el juego no te sale, le decís al que anota tachame la generala y no sumás puntos para esa jugada.

ensambladas

La verdad es que no tengo apuro por volver a convivir con una pareja. Pensarán es fácil decirlo cuando no se está enamorada y si, es fácil, jajaja! El tema es que ensamblar una familia genera múltiples puntos de tensión en la pareja y pienso que sería como apurar la muerte de la pasión. Y qué quieren que les diga, quiero que un hombre me aloque las plumas!!! jajaja! Simplemente soy una mujer madura que disfruta mucho de la vida y espera, con esperanza, volver a suspirar en el pecho de un hombre que la haga sentir frágil en sus brazos. Así, sin más! En el momento menos pensado.

Desde mi óptica, la pasión se mantiene con un halo de misterio, con dar espacio al incógnito y conviviendo eso es difícil, el otro nos conoce en facetas con nuestros hijos que no siempre suman a la relación de pareja. Digo facetas a discusiones, retos, límites y también en las propias contradicciones del amor maternal/paternal, en fin ejercer el rol de madre o padre a veces es una ardua negociación, jajaja!

fackyou

Es que disfruto mucho de compartir mi hogar con mis hijos y ya tuve una familia ensamblada. Soy una integrista por naturaleza pero eso no quita que los desplantes del/de la hijo/a del otro puedan sumarnos un mal humor y que la respuesta de nuestra pareja ante del desplante nos pueda desenamorar. Entonces, para qué? Prefiero caminar al encuentro del amor que correr al mandato social de convivir.

Cuando una disfruta de la maternidad y ha sido infeliz en un matrimonio, el lado de “mina”, de simplemente mujer, pareciera que lo guardáramos por un rato en el armario del después será tiempo. La separación, el divorcio hacen un quiebre con eso y aunque pueda pasar un tiempo sin desear conocer a alguien, un día despertamos extrañando las pequeñeces cotidianas de estar pareja. Ese abrazo sorpresa cuando te levantaste a hacer el desayuno medio dormida, ese abrazo intenso al despertar haciendo cucharita, esa mirada directa a los ojos queriendo adivinar tus pensamientos… Uff! Se me eriza la piel al recordar todas estas maravillas de estar bien en pareja.

Junto mis manos a modo de reflexión, suspiro hondo y me sincero conmigo misma, quiero todo eso otra vez en mi vida pero de a ratos, quiero desearlo e intuyo que voy a ser más feliz jugando a las visitas, jajaja! Un rato en mi casa, otro rato en la suya y otro por ahí, quién sabe dónde! Sintiendo que robo pequeños espacios de tiempos para que por un rato sea la mujer de ese hombre que me desvele para susurrarle al oído esta noche soy tuya, como si sellara un pacto secreto! Como si hiciera una travesura!. Sueño con que eso encienda una magia que nos una por un tiempo al menos.

Más que romántica creo que soy soñadora compulsiva, amé mucho y tengo una memoria selectiva, elijo recordar y conservar en mi memoria lo bueno. Los sinsabores los tiro al agua del olvido para dejarlo ir y arropar la esperanza de encontrar un gran amor que, una vez más en la vida, me entibie el alma.

Creo que algunos sobrevivientes se han resignado a desear poco, por eso cuando por estrés tienen momentos de poco deseo, se desaniman y piensan que, como una lata con fecha de vencimiento, el deseo se jubiló. Naa, por favor, el deseo siempre vuelve si lo llamamos a nuestra vida. Sólo es cuestión de fe!

Mecha

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