Estuve aprendiendo de las relaciones después de los 40, podría decirse que hice un curso acelerado y  bueno, acá estoy después que me dejaron como estampida de vacas, de un día para el otro sin hablar y con un chat breve, en fin la moda de estos días, jajaja!

Retumba en mi cabeza una frase que escuché de un tío en un video de Youtube. Si, lo confieso,  caí en la tentación mediática de ver qué dicen en la net sobre las relaciones después de los 40 jajaja!. El tipo daba una serie de consejos a las mujeres (bastantes estúpidos por cierto) y decía que recordemos que: los hombres son animales de caza.

Bueno, yo me debo haber encontrado con algunos que están haraganes… los que parecen cuerdos y sueltos, están con actividades a full y poca energía para andar cazando mujeres. A los ansiosos les venía rajando, hasta que encontré uno que me hizo reír. Lo reconozco, me pueden los hombres que me hacen reír… pierdo la objetividad!

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Y cuando digo que pierdo objetividad, es que no sigo mis intuiciones…esa es una de las cosas que he aprendido en este tiempo tindereando, a partir de ahora debo seguir mis intuiciones a rajatabla (hasta la locura de no saber ni por qué las sigo), porque ellas nunca me defraudan!.

Esta vez, me llevó 7 salidas y una estampida de emociones para darme cuenta que, desde un principio tuve la intuición de que ese hombre no era para mí, no había suficiente química, empatía, temas de conversación en común pero sí hermosas salidas y risas. Y esto último fue lo que me confundió. Esta vez, me pudo la risa, el cariño, la invitación a salir, el compartir y no seguí mi intuición. No me arrepiento, nadie me quitará los buenos momentos compartidos pero luego de un mes, llega el momento de la sinceridad con una misma y con el otro, se percibe en el aire que algo falta aunque no sepamos qué es.

No encontré el amor pero evolucioné, hoy se más sobre lo que quiero y también sobre lo que no quiero, así que les puedo decir tindereanas/os que siempre vale la pena intentarlo!! Aunque tengamos un día de pena extrema siempre sobrevivimos! Y saben qué? Cuando era más joven, evitaba sentirme triste, me aterraba la idea de estar muy angustiada; hoy atravieso mis días de pena con valentía y si tengo ganas de llorar por horas, dejo suelta mi pena a pierna suelta, con la certeza que ya pasará. Luego caigo rendida, duermo y al otro día, mis viejos fantasmas desaparecen por un rato y otra vez estoy con la energía en positivo para otra rueda del destino!estampida

Todas las relaciones nos dejan algo, está en nosotros tomarlo y evolucionar. Una relación te conecta con tu femeneidad o tu masculinidad, otra te ayuda a poner en orden tu lugar en tu familia monoparental post-divorcio y decidís animarte a volver a dormir en cama de 2 plazas, otra te devuelve la emoción de sentirte un objeto de deseo para alguien. Piensen, qué les dejó cada una de las relaciones que tuvieron luego de la separación o desde la última vez que se enamoraron? Si no encuentran nada, entonces se perdieron de algo, seguro que con esfuerzo lo encuentran.

Estoy convencida que toparse con el último gran amor de nuestras vidas, exige de mucha práctica con una/o misma/o, requiere escucharse mucho y escuchar al otro, kilómetros de paciencia consigo misma/o y con el otro, exige esfuerzo y muchas pero muchas ganas de vivirlo.

Es casi como volver transitar esa época de la vida en que creíamos no saber nada, con la diferencia que ahora precisamos recordar cómo es dejarse llevar, no apurarse, darnos tiempo, dejar fluir para apropiarnos de los que nos pasa y soltar lo que no nos pasa.

Puede ser no ser sencillo, pero sin lugar a dudas es un desafío interesante. Se animan?

Tindera

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