Deja-vuTindereando no he podido quitarme la sensación de haber pasado por esta etapa en la vida, un déjà vu de los 30 años, donde para los hombres sueltos y solteros, un día eras menos que su amiga y al siguiente te presentaban hasta su abuela. Claro, al siguiente día volvías a ser la desconocida de siempre, y al siguiente te invitaban a la casa de la madre, en fin, una incoherencia total!

Claro, lo confuso para mi mente femenina era que todos ellos repetían hasta el hartazgo que tenían claro lo que querían. No puedo quitarme esta sensación de que los hombres de más de 40 están igual que los solteros de siempre de los 30, porque otra vez en la vida saltan de cama en cama sin una segunda cita que afirme o niegue la primera impresión.

¿Será que la vida es una espiral donde los solteros de siempre de los 30, vuelven a estar solteros después de los 40 ? ¿o éstos serán nuevos solteros que a los 30 estaban bien amuchaditos con una pareja? Quién lo sabe! Pero, qué déjà vu!! jajaja

Por suerte, de tanto en tanto, se encuentra un hombre que no quiere ser saltamontes y que está dispuesto a quedarse a una segunda o tercera cita para ver qué pasa. Y por suerte, de tanto en tanto, se encuentra una mujer que no quiere ser saltamontes y que está dispuesta a quedarse a una segunda o una tercera cita para ver qué pasa. Entonces, cataplum! Se va la tercera, como dicen en las danzas folcklóricas argentinas.

Cuando nos queremos dar cuenta, lo estamos intentando otra vez y aunque el/la otro/a pueda estar ansioso/a o acelerado/a, tratamos de tener paciencia y dialogar para que entienda lo que nos pasa con esa aceleración o con esa falta de compromiso. Como le dije a alguien con el que salgo, para que me funcione necesito decir lo que no me gusta porque en esta etapa no me guardo nada. Y si tenés suerte, el/la otro/a con una sonrisa y un beso, te contestará: ya me dí cuenta! y todo seguirá fluyendo sin sobresaltos.

De alguna manera después de los 40, nos volvimos menos realistas sobre las imperfecciones del sexo opuesto, idealizamos lo que aún no encontramos y eso pareciera poner en el mundo de lo inalcanzable un nuevo amor.Historias-en-mis-30

Me pregunto por qué hay tantos resignados después de los 40, tanta duda sobre si podremos volver a enamorarnos. Pareciera que nos hemos olvidado el camino hacia el enamoramiento, cómo construir el vínculo que convertirá el sexo en amor. Y entonces mi mente atribulada , abre un gran signo de interrogación imaginario y me pregunto ¿cómo podría siquiera imaginar, compartir mi vida con alguien con el cual sólo me sintiera bien?

Quizás tenga una naturaleza muy pasional y por eso me resisto cabalmente a la muerte del deseo, me resisto a la idea de que el amor tiene fecha de vencimiento, que Cupido tiene fecha de jubilación. Me resisto a la idea de claudicar la pasión de amar a alguien y pensar una vida juntos.

Me resisto y no claudico la idea de volver a enamorarme! Porque cómo decía mi abuela siempre hay un roto para un descosido!!

Tindera

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