Es difícil comenzar hablar de este tema sin que algún hombre no se sienta tocado, pero bueno como decía el autor de “Tus zonas erróneas”, el 50% de las personas estará en desacuerdo contigo así que es un esfuerzo inútil tratar de dejar conformes a todos. jajaja!

energia

Tindereando me he encontrado con hombres que luego de haberse separado, de que le rompa el corazón la única mujer de la cual estuvieron enamorados y por lo tanto la mujer con la que formaron una familia, practican lo que se me vino en gana llamar sexo de elite. Algo nuevo para mí, le puse ese nombre porque el planteo para aquellas mujeres que somos monogámicas, es similar a la actitud de los fulanos que usan computadoras Mac si no estás en ese mundo sos de una raza inferior y punto.

Básicamente, implica que como mujer debés estar dispuesta a un amor esquimal, el hombre te comparte con su amigo y así hacen un trío o vos lo compartís con una amiga. Si no tenés voluntarios/as a mano, vale la redundancia, siempre podés recurrir a sitios donde la poligamia es una práctica habitual. Esta modalidad esquimal parece ser una condición para mantener el deseo a lo largo del tiempo y existe un convencimiento que el sexo monogámico es aburrido, es decir de un estadio inferior de goce.

Para este grupo de hombres, si no estás en la onda del sexo poligámico sos mojigata o puritana y no hay con qué darle!, créanme que intenté explicarles que simplemente no me gusta tener sexo con público. Es que “no entendiste nada” te dicen después que te explican y vos le decís que no te interesa. En fin, cada uno con sus gustos. He pensado mucho en el tema porque dos fulanos con este planteo de media docena, humm! Qué está pasando muchachos? La estadística pareciera indicar una epidemia de poligamia desenfrenada después de sobrevivir el amor. También pienso en las mujeres que lo practican en esta etapa de la vida, pero lo dejo para otra entrada.

También he intentado explicarles que no me interesa porque pienso que en el momento del sexo, no sólo se comparte la energía sexual, sino también la energía emocional. Las energías de ambos se entremezclan y si logramos soltar nuestra mente, aceptando la propuesta del destino de disfrutar plenamente, podemos percibir hasta el inconsciente del otro. Mucha cosas sin palabras llegan a nuestra piel, en emociones que nos inundan porque en ese momento somos capaces de tocar el alma de esa persona con todo el amor u odio, felicidad o tristeza, valentía o cobardía, que el otro atesore en los escondites de su espíritu. Mientras tenemos sexo, percibimos lo bueno y lo malo de la otra persona, por eso hay sensaciones que hacen que tengamos ganas de volverla a ver o de no hacerlo nunca más.

En un trío, la energía emocional se anula o baja a niveles casi n

sexo

ulos y en su lugar fluye sólo la energía sexual, por eso los que lo practican lo viven con un alto nivel de adrenalina. La presencia de una tercera energía, funciona como las interferencias en la radio. Ese shock de adrenalina es efímero y no contribuye al vínculo de pareja, tarde o temprano el tercero en discordia se interpondrá entre ambos miembros de la pareja.

Llevar una pareja a un trío, en mi opinión es un excelente mecanismo de escapismo emocional porque para ese/a hombre/mujer, su pareja se mantiene posiblemente como un objeto de deseo a costillas de conventirse en alguien del/de la cual nunca se enamoraría ese otro. No la/o presentaría a sus hijas/os o a su familia.

Practico la monogamia porque estoy convencida que sentir hasta lo más profundo de mi ser, conectarme con el otro que elijo, es lo más sublime que dos almas puedan darse mutuamente. También, les soy sincera, porque algunas vez amé tanto que sentí volar en el momento del sexo y añoro desde cada retículo de mi alma inquieta, volver a encontrar el hombre que me lleve a ese vuelo soñado. Uds. no?

Tindera

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