Soñar es gratis, volar tiene el precio de la libertad, una emoción que disfruto tanto como tomar agua fresca un día muy caluroso. Soy una soñadora empedernida que, de tanto en tanto, se convierte en una mortal realista que con su varita hacedora, hace realidad sus sueños.

sincronicidadSi alguien me preguntara, en este instante, cuál es mi profesión: le diría maga. Llevo la vida entera en la búsqueda espiritual de la felicidad, y saben qué? Soy feliz con las pequeñas cosas de cada día y también lo soy con los sueños que tengo por realizar. Me gusta divagar con mi mente, encontrando respuestas a qué me gustaría hacer, por ejemplo ahora mi sueño de viaje es ir enamorada a una playa paradisíaca. Algunos pensarán: “pero mujer, ya eres grande, tienen 48 años, eso ya fue!” . A todos ellos les digo que, soñar mantiene mi mente joven porque allí el tiempo no existe, además es gratis y no hace daño a nadie. Cuando deje de soñar con lo bueno que está por venir, entonces seguramente ese día habré muerto, si no físicamente lo habré hecho por dentro.

De eso se trata hacer el ejercicio de imaginar la vida que deseamos, también en el amor, imaginar la mirada que te llega a lo más íntimo de tu ser, la caricia que desvela el sueño, el abrazo que te hace sentir segura. Somos lo que imaginamos porque cuando lo soñamos, nuestro ser hace todo lo necesario para convertirlo en realidad. 

Estoy convencida que cuando creamos en nuestras mentes escenarioplayas_mexicanas_para_enamoradoss posibles basados en nuestros deseos, estamos creando portales de sincronicidad. Las fuerzas invisibles de nuestras vidas se ponen en acción para entrecruzar el destino con personas que están en la misma frecuencia de onda.

La felicidad no es grandilocuente, es como un vaso que se llena a fuerza de gotas de momentos placenteros. Por eso cuando atravesamos esos días en que parece que nada sale bien o cuando nos sentimos tristes, es importante tener el vaso de la felicidad con suficiente momentos placenteros, para que nos ayuden a salir adelante.

Tindera

“tratemos a los demás en la red como queremos que nos traten a nosotros”

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